jueves, 26 de julio de 2007

Amor y tarde de ocio

Porque sufro de la tendencia de querer decirlo todo, es que escribo. Porque creo que la familia se escoge, es que ustedes me leen: Porque nos queremos somos familia.

El amor es muy peculiar: no se puede ver, no se puede tocar... el amor no huele a nada, no sabe a nada, no tiene textura y los más grandes me podrán contradecir, pues no creo exista en el mundo tema mas solicitado que el amor, mas sus definiciones, hermosas metáforas y elaboradas analogías solo logran abordar su periferia sin dar en el centro, sin poder nombrarlo: el inefable amor.

El amor se transforma, muta: le nacen patas y camina, le crecen alas y hecha a volar, también se arrastra el amor.

No escribo para definirlo, seria pretencioso. Escribo porque lo siento, escribo para compartir lo sin-nombre, escribo por amor, porque amor. Escribo amor.
Amor y soledad se atraen. El verdadero amor se cultiva en soledad. Rilke dice: "Es bueno estar solo porque la soledad es difícil. Que una cosa sea difícil debe ser una razón más pura para sostenernos [...] También, es bueno amar; porque el amor es difícil. El amor de un ser humano por otro es posiblemente la prueba mas difícil para cada uno de nosotros; es el más alto testimonio de nosotros mismos; es la obra suprema en la que todas las demás no son mas que preparativos". Pero para el amor habremos de aprender a esperar.

Habremos de darnos al amor así como el agua toma la forma del vaso que la contiene, habremos de darnos al amor para adquirir forma o perderla; transformarnos con amor, en soledad, sin miedo. Rilke dice que el amor hace del que ama un elegido que busca lo alto. El amor es la obligación -únicamente- de trabajar por nosotros mismos.

Pienso en un regalo que recibí hace algun tiempo: una figurilla redonda tallada en madera que cabe perfectamente en mi puno cerrado: Un Buda recogido.
Sentado, su rostro en sus piernas y cubierto por sus manos, su mirada esta dirigida al interior. Adentro, pensar en el me recuerda algo que leí ayer en el café de la esquina: "El Zen tiene algo que decir sobre el hastió. Su practica principal de 'solo estar sentado' tiene que ser la actividad mas aburrida del mundo [...] No te mueves, no piensas, no te preocupas. Hay algo mas aburrido? Sin embargo, en el centro de todo este aburrimiento esta precisamente lo que el budismo zen busca enseñar. ¿Qué es ello? ¿Qué es lo que esta en el centro mismo del tedio y que tu no puedes ver?"
¿La respuesta? como en el innombrable amor.
Todo aprendizaje es un tiempo de enclaustramiento. Aprender a amar es la tarea, recogerse.
Si es verdad que por el simple hecho de observar algo lo transformamos, quiere decir que transformamos a partir de lo que somos: y si somos pobres que le sucede a lo que nos rodea, y si estamos enojados y si tenemos miedo
…y si amamos.
El amor será como dice Rilke "dos soledades protegiéndose, completándose, limitándose e inclinándose una ante la otra". Todo aprendizaje es un tiempo de enclaustramiento. Aprender a amar es la tarea, recogerse.

Solo quería escribir amor.

3 comentarios:

La Chula dijo...

Lei amor

Harry Papaley dijo...

el amor es lo mas bello y quizas lo mas dificil tambien. extranaba tu profundidad.

Óscar Arce Ruiz. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.